dijous, 31 de març de 2022

Mujeres Pioneras

 

                                   La Primera dona campiona olímpica en Marató 




Joan Benoit

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Joan Benoit
Joan Benoit 2008.jpg
Información personal
Nacimiento16 de mayo de 1957 Ver y modificar los datos en Wikidata (64 años)
Cape Elizabeth (Maine) (Estados Unidos) Ver y modificar los datos en Wikidata
ResidenciaFreeport (Maine) Ver y modificar los datos en Wikidata
NacionalidadEstadounidense
Características físicas
Altura1,57 m Ver y modificar los datos en Wikidata
Peso46 kg Ver y modificar los datos en Wikidata
Educación
Educada en
Información profesional
OcupaciónMaratonista, fondista y atleta Ver y modificar los datos en Wikidata
Carrera deportiva
DeporteAtletismo Ver y modificar los datos en Wikidata
Representante deEstados Unidos Ver y modificar los datos en Wikidata
Perfil de jugador
Juegosmaratón Ver y modificar los datos en Wikidata
Distinciones
Medallero
Atletismo Mujeres
Olympic rings.svg Juegos Olímpicos Olympic rings.svg
OroLos Ángeles 1984Maratón

Joan Benoit Samuelson (16 de mayo de 1957 en Cape Elizabeth, Maine) Atleta estadounidense especialista en carreras de larga distancia. Fue la primera campeona olímpica del maratón femenino, en los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 1984.

Trayectoria[editar]

Joan Benoit empezó a correr como forma de rehabilitación tras fracturarse una pierna mientras esquiaba. Se dio a conocer en 1979 cuando siendo casi desconocida participó en la maratón de Boston, y acabó ganando la prueba. A principios de los ochenta tuvo problemas con las lesiones y tuvo incluso que operarse por el tendón de Aquiles. En 1982 ganó el maratón de Eugene, en California, con un tiempo de 2h 26:11, el mejor del mundo ese año.

En el maratón de Boston de 1983 disputado el 18 de abril, causó sensación cuando además de ganar por segunda vez esta prueba, consiguió un tiempo de 2h 22:43, batiendo en casi tres minutos el récord mundial de la prueba, que casualmente había batido justo el día anterior la noruega Grete Waitz en el maratón de Londres. En el verano de 1983 participó también en los Juegos Panamericanos de Caracas en la prueba de 3.000 m., y ganó la medalla de oro.

1984 fue un año muy importante para el maratón femenino, pues era la primera vez que esta prueba formaba parte del programa de los Juegos Olímpicos. En Los Ángeles, Joan Benoit sorprendió cuando desde el principio de la carrera decidió tirar en solitario, escapándose del grupo e imponiendo un ritmo tan elevado que parecía suicida, dadas las condiciones de elevado calor y humedad en que se disputaba la prueba, y casi todos pensaban que acabaría pagándolo en la parte final del recorrido. Sin embargo no fue así y Joan Benoit entró en el estadio olímpico con una amplia ventaja sobre sus perseguidoras. Su tiempo fue de 2h 24:52, más de un minuto menos que la segunda clasificada, la noruega Grete Waitz (2h 26:18). La medalla de bronce fue para la portuguesa Rosa Mota (2h 26:57).

Como detalle añadir que el récord olímpico de Joan Benoit en esta prueba no sería batido hasta los Juegos Olímpicos de Sídney 2000, dieciséis años después.

Joan Benoit se convirtió así en una de las grandes protagonistas de esos Juegos. En 1985 consiguió su último triunfo importante, al ganar el maratón de Chicago, haciendo además su mejor marca personal con 2h 21:21, aunque no fue récord mundial pues poco antes la noruega Ingrid Kristiansen (cuarta en Los Ángeles 84) lo había bajado en Londres hasta 2h 21:06.

Después de este año las lesiones fueron apartando a Joan Benoit de las grandes carreras, aunque siguió compitiendo. Por ejemplo en 1991 fue cuarta en el maratón de Boston, en 1992 ganó el maratón de Columbus, en Ohio, y en 1996, con 39 años participó en las pruebas de clasificación para ir a los Juegos Olímpicos de Atlanta.

Tras su retirada escribió algunos libros sobre atletismo, y ejerció de entrenadora en pruebas de cross y de larga distancia. También ha sido comentarista deportiva en algunos medios de su país. Es una deportista muy querida en Estados Unidos.

Además en 1998 creó una carrera de 10 kilómetros en su ciudad natal, Cape Elizabeth, que se celebra cada año y a la que han asistido importantes corredores de clase mundial. Ella misma ha participado e incluso ganado en esta carrera.

Actualmente vive en Freeport, Maine, junto a su marido Scott Samuelson, y es madre de dos hijos, Abby y Anders.

Font Informació (wikipedia)


www.thoughtco.com › joan-benoit-biography-3530583Joan Benoit: Marathon Runner - ThoughtCo


dimecres, 30 de març de 2022

El fútbol femenino, se corona en el Nou Camp

 





Con el espectacular 5-2 al Real Madrid, son ya 37 victorias en 37 partidos oficiales esta temporada y 42 consecutivas contando los cinco últimos encuentros de la pasada campaña de un Barça femenino que selló ante las blancas su pase para la quinta semifinal de la Champions League en toda su historia. 

Las azulgrana, tras una tarde histórica en el Camp Nou, llegan a la penúltima ronda por cuarta edición consecutiva con el ganador de la eliminatoria entre Wolfsburgo Arsenal como rival el 22 o 23 de abril en Barcelona y el 30 de abril o 1 de mayo fuera de casa. Este jueves (18.45 h./DAZN) tendrá lugar la vuelta entre alemanas e inglesas tras el 1-1 de la semana pasada en Londres

El Barça aspira a su tercera final tras perder (4-1) ante el Olympique Lyon en Budapest en 2019 y vencer de forma brillante la de 2021 contra el Chelsea en Göteborg. En la 2016-17, en la primera semifinal cayó contra el PSG (1-3 en el Miniestadi y 2-0 en el Parque de los Príncipes) y en la 2019-20, en la 'semi' a partido único en el marco de la Final Eight de Euskadi, a puerta cerrada por la pandemia, perdió ante el Wolfsburgo (0-1) tras un arbitraje perjudicial.




dimarts, 29 de març de 2022

 


https://www.diaridetarragona.com/deportes/Marta-Galimany-Ha-sido-una-experiencia-unica-20210812-0010.html




Marta Galimany, la recompensa del trabajo y el esfuerzo, combinada con la pasión al deporte

 

https://es.wikipedia.org/wiki/Marta_Galimany



Entrenar un maratón es de las cosas más duras que existen en el deporte mundial. Hay tiradas muy largas, entrenamientos muy exigentes y el cuerpo se resiente diariamente. Es algo que reconocen abiertamente todos los que practican esta disciplina y por esto es tan especial el caso de Marta Galimany, que debutará en Doha en un Mundial Senior y que ni eso ha provocado que se centre únicamente en la competición.

“Yo tengo mi trabajo y para mí es muy importante porque son cuatro horas en las que desconecto del atletismo. Luego de eso, sí, soy atleta todo el tiempo porque aunque no entrene cuido mi alimentación y tengo en cuenta mis horas de descanso. Me gusta compaginarlo y por suerte, en mi trabajo lo entienden y son flexibles cuando lo necesito”, cuenta sobre su actividad la deportista.

Explica que para ella es esencial tener ese momento de desconexión. “Soy de la opinión de que si estás centrada las 24 horas de día en el atletismo puedes llegar a frustrarte mucho, porque si una carrera te va mal no tienes donde refugiarte”.

Un trabajo flexible

Así que a apenas dos meses y medio del Mundial, ella sigue con su trabajo de 15 a 19 horas. “Es un horario que ahora me va bien porque me permite hacer una sesión de entrenamiento por la mañana y otra a partir de las 19 horas. Además, si algún día necesito cambiar el horario por entrenos o competiciones, puedo hacerlo. Esta vez no haré ningún ‘stage’ fuera, con lo que puedo seguir con mi trabajo y mi rutina».

Es verdad que hay días en los que se acumula el cansancio, pero para mí es bueno”, confiesa.

No hay que olvidar que estamos hablando de una de las mejores maratonianas españolas del momento, aunque ella se quita importancia pese a ello. Consiguió la mínima para el Mundial hace ya unos meses y está enfocada a ese objetivo desde entonces. Para ello tuvo que correr en 02:30:15 en Rotterdam, en uno de los maratones más importantes del mundo.

“Aquellos días fueron un poco locos para mí. La gente me llamaba para entrevistas, para hacerme fotos y demás. Estuve un poco descentrada, pero ahora ya estoy con los pies en el suelo”, describe.




Semanas de 180 kilómetros

Y es que ahora mismo se encuentra en la tercera semana específica de maratón. “La semana anterior ya superé los 160 kilómetros semanales y la previsión es que en agosto haga semanas de 180. Es una preparación un poco diferente a otras porque en Doha tendremos unas condiciones complicadas, que serán el tema del clima y el horario».

Vamos a preparar sesiones para simular esas condiciones, haciéndolas a mediodía, con calor y humedad y más adelante algunas en horario nocturno, ya que el maratón será a las 23:59 horas”, advierte Marta.

Otro de los aspectos más llamativos de Galimany es cómo fue su llegada al atletismo, un camino menos habitual de lo que suele ser. “Llegué con casi veinte años, cuando estaba en segundo de carrera. Yo no conocía nada del atletismo de élite, me apunté por hacer deporte, por disfrutar y sentirme bien. Ha sido un proceso largo conociendo todo este mundo. Nunca me imaginé estar donde estoy. Lo he disfrutado muchísimo y sigo con ganas de seguir disfrutándolo».


Sueña con Tokio 2020

Tanto que sueña con Tokio 2020, esos Juegos que cada día están más cerca. “No será fácil, soy realista, pero ahora lo veo de otra forma porque me he acercado. Mi objetivo será mejorar un poco el año que viene y ojalá pueda llegar hasta Tokio, sería increíble”, explica a sus 33 años la atleta del Fútbol Club Barcelona.

Ahora mismo se encuentra feliz, ilusionada y muy apoyada. “Mi entorno es clave. Me apoyan siempre y Jordi -su entrenador- y yo somos un pack, disfrutamos mucho juntos de todo esto”. Además, tiene claro que aunque el atletismo es parte de su vida, su trabajo como geotecnóloga es clave y parte de su futuro.

“Ahora mismo podría vivir del atletismo, pero sería un año o dos y luego tendría que buscar un trabajo. De esta forma, ya tengo la seguridad de que cuando llegue el año malo y no tenga la suerte de ahora, pues no tendré problemas económicos”, cuenta a Yo Soy Noticia para cerrar esta charla, demostrando una gran entereza y madurez.




font informació

 (23/07/2019 12:07)

Israel Molina Gómez









dijous, 2 de febrer de 2017

33º Marxa de Sant Pau



Diumenge 29 de Gener 2017, una altre edició de la  marxa de Sant Pau, (Sant Pol de Mar) tot i que físicament estic molt tocat,  hi volia participar-hi, tenint molt clar que no podria competir, i en prou feines fer la marxa corrents dignament. Però al final vaig poder córrer i acabar-la, això si, amb molt de    patiment i dolors, especialment en el genoll dret, que no acaba de curar-se. Al final 16 quilòmetres per zona de muntanya molt xula i bastant dura amb fortes pujades i baixades, amb un temps de 1 hora 39 minuts segons el meu garmin foreruner 910.                                                     
           

dimarts, 18 d’octubre de 2016

El que tuvo, RETUVO





El histórico marchador Josep Marín, a Hawaïi tras proclamarse campeón del Ironman Barcelona

A sus 66 años, el atleta de El Prat de Llobregat ha disputado en la localidad de Calella su segunda prueba de triatlón de larga distancia

A sus 66 años, el marchador Josep Marín está viviendo una segunda juventud deportiva. El histórico atleta, subcampeón del mundo en 50km marcha en Helsinki’83 y cuarto en los 20km marcha en Seúl’88, ha dado el paso este año a los triatlones de distancia Ironman, finalizando en segunda posición en la prueba celebrada en Frankfurt (11h43’13”) y campeón de su grupo de edad (65-69 años) en el de Barcelona. En la cita española pudo dar un mordisco de una hora a su marca, cruzando el arco de meta en Calella con 10h40’49”, uno de los mejores registros de la historia entre los atletas de su edad.
Marín se inició en el mundo del triatlón hace dos años, después del fallecimiento de su esposa y acompañando en los entrenos a su hijo Marc. Pero no ha sido hasta este 2016 cuando ha dado el paso de probar la mítica distancia de 3.800m de natación, 180km de ciclismo y una maratón (42,195km) todo seguido. El deportista de El Prat de Llobregat, entrenador además de las olímpicas en Rio 2016 Beatriz Pascual y Raquel González, reconoce que la prueba de Barcelona “me ha salido muy bien. Después de haber tenido un mal día en Frankfurt en el que llovió y hacía frío, me recuperé y quise hacer el de Barcelona. Es una prueba que me permite ocupar el tiempo, con deportes muy variados, y eso me da la posibilidad de hacer grandes cargas de trabajo sin tener problemas musculares ni de lesiones”.




El multimedallista internacional, que también se proclamó campeón en la Copa del Mundo de 1985 disputada en la Isla de Man en 20km y campeón de Europa de 20km en Atenas’82, además de tener cinco top6 en Juegos Olímpicos, acabó muy animado el Ironman Barcelona y cerró su participación con una marca de 3h55’ en la maratón final; un registro para enmarcar.
Nada más acabar la prueba, Marín cogió un vuelo hacia Kona, en Hawaïi, la Meca para todos los amantes de Ironman, que se tienen que ganar su plaza (conocida como ‘slot’) para el Campeonato del Mundo que anualmente se celebra en la Gran Isla. Este año lo ha hecho como acompañante de su hijo Marc. Normalmente solamente los ganadores de grupos de edad tienen asegurada su participación en la prueba hawaiana.
Esta visita previa a la Gran Isla no ha sido únicamente para animar a su hijo, sino que también le ha permitido entrenar ya en algunos de los lugares por los que el día 14 de octubre de 2017 competirá junto a otros deportistas de su edad para luchar por el título de campeón del mundo y ha podido descubrir algunas de las tradiciones ligadas a la prueba. Entre otras cosas para el año que viene ya se ha animado a competir en la Underpants Race, la carrera de 2,5km que los participantes hacen en ropa interior y se celebra el jueves antes del Ironman Kona, y ha asegurado que piensa llevar puestos “unos calzoncillos bien vistosos”.Font informació: laliga4sports.com








Sus 3 horas 40 minutos y 46 segundos del pasado domingo, en Valencia -cuarta mejor marca mundial en 50 kilómetros- así lo demuestran. Es campeón de Europa en 20 kilómetros y subcampeón en 50. Algo histórico. Vive sólo para el atletismo. Está casado con una mujer encantadora, María José, y tiene un hijo rubio y feliz, Marc. Está programado para ganar, hasta el punto de que sus únicos quince días de vacaciones son, como él dice, "activos", ya que los pasó en la nieve practicando esquí de fondo, "porque así varío de ejercicios, rompo la monotonía de los entrenamientos y concluyo de un modo más completo la primera fase de mi preparación".
No lo dice, pero es de los que piensa que esto de la marcha es como hacer el amor. Siempre es espléndido, pero puedes mejorar. Y así, con este criterio, se aisla del mundo, se pone en manos de su entrenador, se despreocupa de sus rivales y define sus objetivos: "El año pasado quería ganar el oro de Atenas y lo conseguí. Ahora sueño con el de Helsinki. Y, en 1984, me volveré loco por el de Los Angeles".Tiene un sencillo ático en El Prat, detrás de La Seda, donde trabaja cuando no se entrena. Mientras María José duda en sacar la ropa de la terraza "porque parece que está a punto de llover", Josep Marín se sienta en una de las sillas del comedor, vestido totalmente con la ropa de entrenar, tocada con los colores de España. Son las nueve de la noche y a esa hora, durante los 365 días del año, esta familia ya duerme. Marc se despide de su padre y se va a la cama. María José despista, aunque siente tentaciones de asistir a la conversación de oyente. Nos rodean trofeos, medallas, copas -algunas cumplen graciosamente la función de florero-, placas y diplomas. No hay duda, es la casa de un campeón.

No fuma, no bebe, no tiene televisión y uno duda que tenga otra ropa en su armario que no sea la de entrenar y correr. Hace seis años que no va al cine. Miento. "El año pasado, en agosto, cuando estábamos en México Distrito Federal, realizando el tradicional stage de altura, no pude resistir la tentación de ir al cine. Me habían hablado tanto de esa película, que compré una entrada y entré a ver Carros de fuego. Sensacional, extraordinario, cualquier atleta de alta categoría logra identificarse con algunos de sus personajes".Él, por supuesto, con el ganador. Y su entrenador, Joaquín Lamora, con aquel gracioso gordito, que no se atreve a presenciar el triunfo de su pupilo en unos Juegos Olímpicos y celebra su medalla, en la habitación de un hotel junto al estadio, atravesando de un puñetazo su precioso canotiere.

"Me levanto a las 5.15"

"Me levanto a las 5.15 horas", cuenta el atleta, "De 6 a 9 realizo mi primer entrenamiento. De 9 a 9.30, desayuno. De 9.30 a 17.30, con un corto intervalo para comer, trabajo en La Seda. De 17.30 a 21.00 vuelvo a entrenarme. Ceno y a las nueve estoy durmiendo". Lo cuenta como si fuera un horario normal, común.Este marchador, campeón de casi todo, cree, como muchos otros, que compartir el deporte de alta categoría con los estudios o el trabajo es una utopía. "Mi caso es atípico. Yo no compagino mi trabajo con el deporte. Estoy todo el día dedicado al atletismo, lo que ocurre es que mi empresa me ofrece grandes facilidades para poder entrenarme y competir cuando quiera. Sería tonto, por mi parte, cerrarme las puertas del futuro. Trabajo en unas condiciones especiales -gano menos y, por supuesto, no cobro lo que no trabajo-, pero lo hago pensando en el futuro".
Tiene su teoría en torno a los éxitos del atletismo español: "Pensábamos que éramos una raza inferior. Los primeros triunfos de la marcha nos demostraron que éramos como los demás. El resto de atletas pensaron que si los marchadores lo habían logrado, ellos también podían conseguirlo. No éramos inferiores, simplemente no poníamos lo mismo que ellos o no contábamos con las mismas oportunidades". Los atletas empezaron a echar el resto y, la Federación, el dinero y las oportunidades
Marín también tiene una teoría en torno a esto: "Se está cuidando la elite de una forma casi perfecta Pero sólo la elite. Es un problemas de dinero. Antes, el ridículo presupuesto de la Federación se repartía entre clubes, promoción, federaciones y elite. Nadie tenía nada La Federación pensó que la única forma de lograr más dinero para el atletismo, era ofrecer medallas. Y empezó a proteger, a financiar a la elite. Los clubes y la promoción están, ahora, abandonados. El futuro es complicado. Existe un movimiento para intentar que la Federación se cuide únicamente de la elite y el atletismo entre a formar parte de la vida de los ciudadanos, dependiendo del Estado".

Así es un marchador

Marín se siente orgulloso de haber sacado a la marcha del gueto. Antes, al que no servía para correr lo enviaban a hacer marcha, "ahora hay muchos que no sirven para hacer marcha y deben consolarse haciendo otra especialidad". Tiene explicaciones para todo.Cuando le preguntas sobre las condiciones del marchador expone: "Tres: psíquicas, físicas y técnicas. Las condiciones psíquicas son más importantes que las físicas. Hay que tener en cuenta que esta es una especialidad donde debes entrenarte durante muchas horas haciendo 250 kilómetros semanales. Yo, por ejemplo, a, esas horas semanales, añado cinco horas por la mañana del sábado y otras tantas el domingo. Hay que tener gran voluntad y ser consciente de que es un sacrificio muy grande. Las condiciones físicas son muy importantes. Dicen que el velocista nace. El marchador puede hacerse. A partir de pocas facultades podemos crear un marchador. Nuestra característica fundamental, en el aspecto físico, es la misma que la del maratoniano, la dureza. En cuanto a la técnica, la marcha también tiene peculiaridad. El entrenador debe estar siempre a tu lado. Tu técnica ha de mejorar cada día y para ello necesitas el control de tu entrenador".
Los 20 kilómetros -su gran prueba- duran casi hora y media. Los 50 -la gran prueba de Llopart-, cuatro horas. ¿Qué imágenes pasan durante todo ese tiempo por la mente del marchador?: "Muy pocas. Nuestras carreras, vistas desde el exterior, son muy largas, pero para el que las corre son muy cortas, cortísimas. Sólo piensas en concentrarte. Intentas mantener durante la prueba una misma idea, pensar en el final, en la carrera, en ganar". Ganar para que después determinada prensa te subvalore. Como le paso a Marín, no hace muchas semanas, cuando un amigo le mostró el tebeo -así llama Marín a uno de los periódicos deportivos barceloneses- y, en una de sus páginas, aparecía una gran foto de Llopart y un aparatoso titular "Llopart, segundo". Debajo, en letras casi minusculas "Marín ganó el trofeo... ".

El fin de una amistad

Ya hemos llegado a Jordi Llopart. Eran grandes amigos, tanto que Llopart es el padrino de boda de Marín. Ahora, ni se hablan. "Las relaciones se han ido enfriando hasta acabarse. Hubo un tiempo en el que entrenábamos juntos. No han habido choques violentos, no. Ahora cada uno sigue su camino, muy diferentes. El vive en Canet, yo en El Prat. El corre los 50, yo los 20". Lo que le sabe mal a Marín es la falta de información que existe sobre su carrera. "La gente no sabe que cuando Llopart empezó, yo ya era campeón de España y llevaba un montón de años arrastrándome por las carreteras, haciendo marcha".Quiere salir al paso de ese rumor que existe en torno a su abandono, el pasado verano, de la concentración de México por enfrentamientos con Llopart: "Eso no es cierto. El año pasado yo cambié mi método de preparación. Los años anteriores había hecho lo que todo el mundo. Prepararme antes de la competición a gran altura, bajar cinco días antes a nivel del mar y competir. No me había dado resultado. Y cambié. Fui a México, pero baje un mes antes, me preparé en Sant Celoni, al nivel del mar, y gané en Atenas. Me pudo salir mal, pero triunfé. Fue por eso que yo abandoné el stage antes que Llopart". Ahora, cuando le arranca siete minutos a Llopart en Valencia, en el campeonato de España de 50 kilómetros, ha oído que Jordi le acusaba de llevar una preparación demasiado avanzada para los momentos actuales. "Eso es lo que no soporto. Que se meta con mi preparación, porque él no tiene ni idea de lo que yo hago. Yo jamás he criticado sus sistemas. Cada uno se prepara como cree que es la mejor forma".
También le han dicho -hay gente mala- que Llopart comentó, tras la carrera, que el objetivo de Marín era ganar el campeonato de España de 50 kilómetros: "Yo, que soy campeón de Europa, deposito toda mi preparación en conquistar el campeonato de España. De risa. Este año quiero ganar el Campeonato del mundo de Helsinki, lo que ocurre es que el final de mi período de máximo entrenamiento coincide anualmente con la celebración del campeonato de España de 50 kilómetros y siempre lo corro. Después empiezo a aumentar la velocidad para los 20 kilórnetros".
María José ha decidido dejar la ropa tendida. Marc lleva rato soñando con ser un gran campeón. "Si quieres", termina diciendo simpáticamente Marín, "puedes leer los periódicos del pasado mes de marzo, cuando también gané, en Zaragoza, el campeonato de España de 50 kilómetros. Aquel día, Llopart ya dijo lo mismo que el pasado domingo, en Valencia".
 (Diari el Pais, 20 marc 1983)


altres enllaços
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